Tag Archives: Ángela González
STRANGER THINGS: una carta de amor a los 80 que solo algunos entendimos (Parte 1)
No voy a empezar con lo típico de “es una serie que mezcla ciencia ficción con nostalgia ochentera”. No. Esto no va de géneros. Esto va de emociones, de memoria, de conexiones invisibles que solo quienes vivimos los 80 (o crecimos en los 90 con
«Yo también fui una iluminada fallida», Ángela González
Hubo una época de mi vida, (una de esas épocas chungas, de “necesito creer en algo o le parto la cara a alguien”) en la que caí en las garras suaves del mundo espiritual con olor a palo santo. Y no, no empecé con yoga
El postureo absurdo de las entrevistas laborales, Ángela González
Entrar en LinkedIn hoy es como pasearse por un desfile de frases motivadoras y perfiles perfectos. Gente que parece experta en todo: comunicación, liderazgo, trabajo en equipo, pensamiento lateral, idiomas, yoga, meditación y Excel nivel ninja. Y tú ahí, con tu currículum de verdad, con
Divorcios si, pero tus hijos no son armas de fuego
Hola, papá. Hola, mamá. Solo quería deciros que os amo. Os amo demasiado. Y me duele en mi corazón pequeñito que vosotros no os queráis. Me duele tanto que a veces me cuesta respirar cuando os escucho discutir. Siento que no me veis, o que
«Vivienda: El MONOPOLY que no sabías que estabas jugando», Ángela González
Y encima sin sueldo fijo, ni dados, ni la casilla de salida de 20.000 pesetas de tus padres ¿Recuerdas cuando nuestros padres —los baby boomers— compraban pisos por cuatro duros, con un solo sueldo, a veces sin estudios, con contrato fijo desde los 20 años,
«Carta a un hombre que ya no está», por Ángela González
Por las que callaron. Hola, Manuel. Hoy he venido a verte. No porque te eche de menos, ni porque aún te quiera. Sino porque, por fin, puedo hablar sin miedo. Sin que tiemble el suelo, ni se rompa un plato, ni se me nuble la
Mini desprecios que MATAN el Alma
Estaba viendo un vídeo chorra de estos que van rulando por redes, donde una pareja está eligiendo fruta. Ella mete unas cuantas piezas en la bolsa. Él coge una de esas mismas, se la da… y ella la rechaza. La misma. Solo porque se la
